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Historia de nuestro Monasterio
 

logoSus antecedentes datan por los años 50, cuando las órdenes religiosas se vieron acosadas por frecuentes solicitudes de fundación de casas religiosas. En la Abadía de Monserrat se recibían solicitudes de esta índole.  Una de las solicitudes escritas que llegó, provenía de Colombia y la firmaban dos hermanos, sacerdotes de la Diócesis de Santa Rosa de Osos, los padres Yepes, que ofrecían un terreno donde fundar un Monasterio Benedictino que sería el primero de esta orden en la nación. 

Esta vez el padre Abad de Monserrat Dom Aurelio M. Escarré quiso tomar en consideración la propuesta y ofreció enviar dos monjes para estudiar la viabilidad del proyecto.  Era el mes de marzo de 1.953. A su llegada a Medellín, los dos monjes fueron recibidos no ya sólo por los padres Yepes sino por una junta que éstos habían organizado para ayudar a sufragar los costos de la fundación.  El predio que los padres Yepes ofrecían resulta ser un descampado, en terreno quebrado, distante unos 45 Km de la capital del Departamento de Antioquia y unos 10 km de la sede Episcopal de Santa Rosa de Osos, al lado de la carretera Medellín - Santa Rosa, que en aquella época se podía decir que más bien era una trocha. Según los donantes, el lote era suficiente para mantener unas 250 ovejas que ellos estimaban bastarían para asegurar el sustento de la futura comunidad.  Carecía de vivienda e instalaciones.

puerta

Todo ello no les pareció alentador a los padres David y Andrés y hasta algunos miembros de la mencionada junta pro-benedictinos les aconsejaron que se vinieran a Medellín, que ellos les ayudarían a conseguir alguna casa más adecuada, apta para el fin que se perseguía.  Así fue que los padres David y Andrés solicitaron hospedaje a los padres Franciscanos del Convento de San Antonio de Medellín. Allí se alojaron mientras buscaban una mejor ubicación para la proyectada fundación.

La búsqueda se convirtió en una labor de varios meses y múltiples recorridos y visitas a terrenos más ó menos aledaños a la ciudad de Medellín, hasta que por fin, dieron con la llamada " Casa Mora " - en los límites de Envigado con Medellín - puesta en venta por los herederos del recién fallecido dueño de la misma, don Bernardo Mora. Se trataba de un lote de 11 Ha. De extensión, en zona todavía rural, con un vecindario más bien disperso, de gente campesina, contaba con una buena casa, espaciosa, fácil de habilitar para las necesidades de la fundación. La topografía un tanto irregular y con una zona pantanosa en el centro condicionaría sin embargo, el futuro desarrollo físico del  Monasterio.  El problema a resolver de inmediato era ahora cómo financiar su adquisición, puesto que a este punto ya no se trataba de un terreno donado y su valor era considerable. La junta, pues, se dispuso a hacer frente al nuevo rumbo. 

Con la paciencia, diplomacia, ingenio y la generosidad de sus miembros y las buenas conexiones con la sociedad de Medellín, se logró cerrar con éxito el negocio con los herederos de don Bernardo Mora.  Hubo, por otro lado, que gestionar la autorización del señor Arzobispo, Monseñor Joaquín García Benítez, para la instalación de la nueva comunidad religiosa en su demarcación eclesiástica.  Sabido era cuán reacio se mostraba a otorgar los permisos, pues decía él que ya había demasiada concentración de comunidades religiosas en su arquidiócesis.  Una vez más fueron los buenos oficios de la junta pro - benedictinos - varios de cuyos miembros eran consejeros de la Curia Arzobispal en asuntos económicos los que recabaron el permiso indispensable para llevar adelante la nueva fundación.

Hay que notar aquí que una de las motivaciones que movió a varios miembros de la junta a colaborar tan decididamente y llevar a buen término esta obra, fue el deseo explícito de que la nueva comunidad se dedicaría a la educación.

cmora01Faltando todavía la aprobación final de la comunidad fundadora, se le expuso detalladamente el estado de las cuestiones llevadas a cabo y el deseo de la junta referente a la actividad de la nueva comunidad, tras lo cual la comunidad de la Abadía de Monserrat, dio su consentimiento por votación capitular al establecimiento del nuevo Monasterio, con el colegio como actividad principal y el día de San José ( 19 de marzo ) de 1.954 tomaron posesión de la " Casa Mora ", cuna de la actual Abadía, los padres Andrés Ripol y David Pujol; Así el 5 de junio del mismo año la fundación queda erigida canónicamente en Monasterio por la Congregación Casinense de la primitiva observancia.  Hacía el día 13 de noviembre (1.954), habiendo llegado de Monserrat los padres Bernardo Simeón y Dámaso Camps, se comenzó la celebración coral del oficio divino en el Monasterio, con el solemne canto de vísperas. A las que asistieron muchos amigos y bienhechores.

 
El día 24 de enero de 1.957 la fundación es erigida en priorato conventual, alcanzando así su total independencia; el primer prior es el reverendo padre David Pujol. El 9 de septiembre (1.957) se inician las obras de explanación para la construcción del edificio que albergará el Monasterio y el colegio, dada la necesidad de unas instalaciones más amplias. La bendición del terreno y colocación de la primera piedra contará con la presencia del Excelentísimo Señor Arzobispo de Medellín Tulio Botero Salazar; del Reverendo padre Dom. David Pujol Prior de Santa María y otras personalidades y conocidos.   El 15 de diciembre de 1.957 el Ministerio de Educación Nacional concedió licencia de iniciación de labores al colegio.
 

campanario01Para el 13 de febrero de 1.958 el reverendo Padre Abad Emiliano Riu bendijo solemnemente el edificio construido en la parte baja de la " Casa Mora ", para la apertura del colegio que tuvo lugar en el mismo día, siendo superior el padre David Pujol y nombrado rector del mismo colegio el padre Pedro Farré.

Por enero de 1.961 el colegio contaba con un número de 177 matriculados de los grados de kinder, primaria y bachillerato y el 21 de marzo ( día del tránsito de San Benito), todos los alumnos en uniforme de gala asisten a la misa pontificial que sirviera de inauguración a la nueva.   La erección del Monasterio como Abadía ocurrió el 2 de abril de 1.974, siendo nombrado como primer abad el reverendo padre Cesáreo Figueras Palá.  Desde que la fundación fue hecha priorato conventual en 1.957 la han regido como priores los padres : P. David Pujol; P. Abad Emiliano M. Rui; P. Lorenzo Ferrer; P. Cesáreo E. Figueras Palá. Ya como Abadía ha contado con la dirección de dos abades: el reverendo padre Cesáreo Figueras Palá desde el 2 de abril de 1.974 cuando recibiera la bendición abacial de manos del Excelentísimo señor Arzobispo Monseñor Tulio Botero Salazar y el reverendo padre Abad Eusebio Arruabarrena I, quien fuera prior administrador desde el 28 de diciembre de 1.986 para ser elegido abad el 29 de abril de 1.988 y finalmente recibir la bendición abacial del Excelentísimo señor Cardenal Alfonso López Trujillo, Arzobispo de Medellín, el sábado 28 de mayo de 1.988; solemnidad de la Santísima Trinidad.